
Admito que muchas veces me paré frente a las obras de Pablo Picasso sin detenerme realmente a analizar lo que él quiso transmitir en cada una de sus creaciones. Grave error: sus pinturas están repletas de profundos significados y vale la pena dedicar aunque sea unos minutos a tratar de interpretarlos. A continuación se dedican unas cuantas líneas al Guernica de Picasso, quizá el boceto más impactante del siglo XX.
"Guernica" es una métafora inigualable del horror producido por el hombre.
El lienzo fue pintado por su autor en el año de 1937, bajo el encargo del gobierno republicano para la Exposición Universal. El título alude a un episodio concreto de la Guerra Civil Española: el bombardeo de la población vasca de Guernica. La destrucción de dicha ciudad le insipiró a Picasso ese enorme cartel propagandístico en contra del fascismo.
"En la pintura mural que estoy trabajando, y que titulare Guernica y en todas mis últimas obras expreso claramente mi repulsión hacia la casta militar, que ha sumido a España en un océano de dolor y muerte"
Pablo Picasso, 1937
La composición está distribuida a modo de tríptico, ocupando un caballo agonizante el panel central. En total el cuadro reproduce seis seres humanos y tres animales.
Muchos han sido los intentos por explicar el por qué de cada personaje y elemento en esta obra maestro y sin embargo, puede que todos ellos sean erróneos. Bien decía el más grande genio de arte moderno lo siguiente:
"Todo el mundo quiere comprender la pintura. ¿Por qué no intentan comprender el canto de los pájaros? ¿Por qué a la gente le gusta la noche, una flor, todas las cosas que rodean al hombre sin tratar de comprenderlas? En el caso de la pintura, en cambio, se quiere comprender. Quienes intentan interpretar un cuadro, casi siempre se equivocan"
Pablo Picasso, 1935
Una cosa es clara, sin embargo: "El Guernica de Picasso"no representa tan sólo el bombardeo de Guernica, sobrepasa esas circunstancias, presenta la tragedia de la guerra el desafortunado devenir del ser humano. La información sobre hechos concretos es prácticamente inexistente, pero la intensidad del horror y la violencia, se respiran al primer golpe de vista, en un cuadro donde todos (hombres y animales) son víctimas.
"Guernica" se expuso en Noruega e Inglaterra antes de llegar Nueva York. A fines de 1939, formó parte de la gran exposición "Picasso: forty years of his art" en el MOMA. La derrota de la República Española, a quien el artista había donado el cuadro, lo mantuvo en préstamo hasta que pudo volver a España en 1981, certificando el final de la época que lo vio nacer.